Sobre la construcción de pianos y el principio Konki
Hoy vamos a referirnos al principio Konki (根気): paciencia. Involucra la capacidad de esperar el tiempo necesario para trabajar un material, para proceder a una acción... La paciencia de saber que el ikigai del instrumento está allí y espera ser descubierto. Konki pone en valor el proceso de hacer, la observación y la atención a cada detalle.
Preguntas
comunes que nos hacemos sobre los pianos chinos
¿Por qué los pianos chinos son tan
baratos?
Sabemos
que los chinos y asiáticos en general se caracterizan por la velocidad a la
hora de producir pianos ( y todo tipo de productos, en verdad). Esta velocidad
está relacionada directamente a una producción sistemática y eficiente que, sin
embargo, resta valor a la calidad del instrumento. La velocidad actúa
indiscutiblemente contra las características de una construcción superior, ya
que no permite el tiempo necesario para el trabajo adecuado de los materiales.
Velocidad
+ Producción sistemática + Horas insuficientes: pianos de inferior e incierta calidad.
¿Un piano chino es malo?
A
esta pregunta respondemos con hechos. Al adquirir un piano de origen chino (o
asiático) seguramente nos encontraremos, en un futuro no lejano, con problemas
que detallamos a continuación:
Clavijeros
flojos
Rotura
de cuerdas
Mala
terminación del producto
Acero
de dudosa calidad
Este
defecto en el trabajo de los materiales impacta directa y fuertemente en la
calidad del sonido del instrumento. Además, nos enfrentaremos a una inmediata
devaluación de nuestro piano y, en consecuencia, a un valor insignificante de
reventa.
Y
hablando de inferioridad e imperfección, en la próxima entrada nos referiremos
al principio Taibou: rigor,
disciplina y seriedad aplicadas a la integración del concepto handmade pianos.
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